La
puesta en riego de parte de la Colonia de Fuente Palmera ha hecho
que el primigenio desierto de La Parrilla, de tierras areniscas y
pedregosas, sea hoy un marco idóneo al desarrollo de cultivos
bajo plástico, frutales y los tradicionales cultivos de riego,
que han supuesto para mucho pequeños agricultores, volver a
rentabilizar sus explotaciones, abandonando otros trabajos por cuenta
ajena.

Imágenes
de la Planta de Riego de Ochavillo del Río.
Si quiere ver el interior de la planta de Riego pulsa aquí.
Pero,
en otros sectores, el desarrollo económico de la Colonia de
Fuente Palmera se ha centrado en el núcleo; allí multitud
de iniciativas industriales y de servicios se han instalado. Algunos
ochavilleros con iniciativas no han podido invertir en su pueblo porque
en Ochavillo es, hoy por hoy, imposible, por la ausencia de suelo,
infraestructuras y lo han hecho en el pueblo de Fuente Palmera. Esto
va generando una lenta huida de la juventud hacia donde se crea más
riqueza, sin la posibilidad de utilizar Ochavillo como pueblo dormitorio
porque tampoco se ha propiciado la construcción de vivienda
necesaria.
Éstas,
junto a otras muchas, son las razones que han generado la iniciativa
de la constitución de la E.L.A, como respuesta para buscar
el propio desarrollo. Sin embargo, en otros campos, los ochavilleros,
tradicionalmente, han sabido suplir la falta de poder de decisión
y de recursos económicos públicos para afrontar sus
problemas, con la solidaridad interna, la puesta en común de
iniciativas que han sustituido a la, también tradicional, desidia
y abandono en que se han encontrado las Aldeas.
Como
resultado de su carácter dinámico y emprendedor de iniciativas
colectivas de todo tipo se han constituido diez
asociaciones que integran y vertebran un tejido social único
en la comarca. La Asociación de Vecinos, antes de Cabezas de
Familia, fue la primera en constituirse en la Colonia. Además
de las actividades propias de una Asociación, gestiona, tanto
el cementerio como el servicio funerario, pues los vecinos y socios
financian colectivamente, uno y otro. La última constituida
es la Asociación
Cultural "La Acacia" que lleva el nombre de éste
árbol emblemático de Ochavillo del Río. También
es muy antigua y característica la Hermandad de la Virgen del
Carmen, que a diferencia de otras hermandades es regida por mujeres
y eminentemente femenina, como la Asociación de mujeres Josefa
Alegre, con ciento treinta socias. La mujer de Ochavillo está
al frente de todas las iniciativas que se generan en el pueblo. La
Asociación de la Tercera Edad, la Asociación
Deportiva Juanote, la Asociación de Cazadores o la Peña
Flamenca, Los Ochavos del Cante, realizan las actividades que les
son propias y participan activamente en otras horizontales y, sobre
todo en la Constitución de la Entidad Local Autónoma,
que se puso en marcha, desde la, única y exclusiva iniciativa
vecinal.
La
primera vez que Ochavillo tuvo servicio de recogida de basura lo creó
la Asociación de vecinos y el Alcalde pedáneo. Para
ello se adquirió un burro, se hizo un carro a propósito
y se organizó la recogida y el pago de los gastos, que acabaron
con los tres estercoleros que existían en las paredes del pueblo.
Con posterioridad, tras ser copiada la iniciativa en otros núcleos,
el Ayuntamiento creó el servicio ya muy avanzada la actual
época de Ayuntamientos democráticos.
Anteriormente,
como queda dicho, el pueblo había construido un Cementerio
propio, que evitaba trasladar a sus difuntos a Fuente Palmera. Este
Cementerio inicialmente quedó a cargo de una Hermandad, que
se encargaba de su gestión bajo la tutela del cura de Ochavillo.
Con el tiempo, Ochavillo dejó de tener cura propio, y la Asociación
de Vecinos, se hizo cargo de este cometido, organizando también
el servicio funerario que es prestado por la propia Asociación
gratuitamente a los vecinos, pagando los entierros con los fondos
que se obtienen, entre otras fuentes, con las cuotas de los asociados.
Esto hace que, de hecho, este servicio sea hoy un servicio que no
se nos debe de transferir por el Ayuntamiento de Fuente Palmera, más
que formalmente.

Imagen
del Cementerio. Construido a finales de los 50.
Todo
el ochavillero que tenga más de treinta años de edad
conoció la Fuente antigua, que era el único modo de
obtener agua potable, o, al menos, bebible; muy rica por cierto. Hace
sólo treinta años que el Ayuntamiento instaló
una única tubería general de agua potable, desde la
que los vecinos, contratando y pagando, colectivamente, a fontaneros,
fueron sacando ramales de cientos de metros, y llevando, de este modo,
el agua a sus viviendas. Estos ramales están en uso todavía,
en la mayoría de las calles, al igual que la antigua general
de 60 milímetros. Aunque, contra la voluntad del Ayuntamiento,
un alcalde pedáneo, instaló, firmando inicialmente las
letras a su nombre, con la ayuda desinteresada de los empleados de
la empresa que estaba instalando el riego de la Colonia otra tubería
de 100 milímetros, gracias a la que es hoy posible el suministro.
A
la iniciativa popular se deben también la creación de
la Biblioteca, o la construcción del Salón de la Juventud,
que para tantas y tantas cosas sirve, aunque naturalmente se haya
quedado pequeño, lo que es normal si se recuerda que se construyó
hace más de 25 años.
Con posterioridad, la necesidad de un centro para nuestros mayores,
nos llevó a construir, sin contar con el Ayuntamiento, cuyos
fondos se nos decía que eran insuficientes para crear en Ochavillo
lo que no podían crear en los diez núcleos, el Centro
de Convivencia, que contiene el Hogar del Pensionista y la Biblioteca.

Imagen
del Hogar del Pensionista (Construido en 1983)
Con el tiempo la
Feria se ha ido haciendo más grande, atrayendo a gentes
de lugares cada vez más lejanos. "Nos vemos en Ochavillo"
ha quedado como un lema. Algo de magia deberá tener esta Feria,
como decía el cartel anunciador de hace unos. El carácter
acogedor de las gentes de Ochavillo se refleja en su Feria, quizá
sea esa la magia que provoca el colapso total en algunos momentos,
y seguramente es lo que hace esta Feria tan especial. No puede ser
de otra manera cuando se hace desde la participación de todo
el pueblo. Todos colaboran económicamente, con la inestimable
aportación de los industriales y comerciantes de Ochavillo
y La Colonia, en el pago de las atracciones y espectáculos,
para que lo pasen lo mejor posible las hasta diez mil personas, que
se apretujan el viernes
y sábado de feria.
Ochavillo,
desde el comienzo de su historia, ha aprendido que con lamentarse
no solucionada nada, que tiene que ser él mismo quien resuelva
sus problemas. A cualquiera que por aquí se acerque le puede
sorprender que en un pueblo sin Ayuntamiento puedan funcionar una
serie de infraestructuras e instalaciones que el pueblo mismo ha construido,
apenas sin ayuda. Nadie, por tanto, puede decirle a este pueblo que
no sabe organizarse, puesto que ha demostrado sobradamente que lo
que le falta son recursos económicos y poder político,
aunque hasta sin ellos se han buscado las salidas.