En
los últimos años de la República Ochavillo era
un enclave anarquista y autogestionario, que dejó una huella
que más tarde se manifestó en la construcción
por el pueblo, aportando su trabajo y su dinero, del Cementerio a
finales de los años cincuenta, la construcción de la
Casa de la Juventud en 1976, del Hogar del Pensionista en 1983, el
primero de la Colonia y, en la actualidad, la realización del
Centro Polideportivo.

Imagen
del Cementerio. Construido a finales de los 50.

Imagen
del Hogar del Pensionista (Construido en 1983)
Los
habitantes de Ochavillo del Río por razones históricas,
económicas, sociales y culturales tienen una serie de intereses
diferenciados de los del resto de los Colonos. Ochavillo ha vivido
tradicionalmente más volcado sobre el Guadalquivir y su vega,
que sobre el término de la Colonia. Más trabajando como
braceros de los grandes cortijos de la Vega, que viviendo de sus explotaciones
de secano como pequeños agricultores. Sobre todo, desde la
puesta en riego de la Vega del Guadalquivir gracias a la aparición
de sistemas de elevación de las aguas con motores y bombas
en el río, y después, con la construcción de
embalses en Sierra Morena que consolidaron y ampliaron los riegos.
Todo ello supuso una gran demanda de braceros y que Ochavillo se convirtiera
en un núcleo que atrajo a temporeros, fundamentalmente serranos
y carloteños. En las campañas de la recogidas del algodón,
Ochavillo duplicaba su población y de ellos muchas familias
se quedaron definitivamente.

Imágenes
de la Planta de Riego de Ochavillo del Río.
Sin
embargo, en los años sesenta, como en tantos otros pueblos,
el fenómeno migratorio tuvo una importante incidencia, pasando
de los 1.600 habitantes a los mil con que hoy cuenta Ochavillo.