
Dar niveles de asistencia históricos en un año de gran crisis económica es, cuanto menos, de valorar bien, la organice quien la organice. Algo habrá funcionado o se habrá acertado para que fuera así. Las expectativas creadas por el recién estrenado Ayuntamiento daba pie a intentar con todas las fuerzas hacer una Feria digna, pues todos sabemos que este es el evento más trascendental, debatido, discutido y valorado de este pueblo.
La asistencia ha sido considerable y la traducción de esto a los resultados de venta de los bares se puede dar como muy importante. Las barras de la plaza han vendido muchísimos más que en años anteriores y además hemos disfrutado del vaso de cristal y la no imposición de los ticket. A esto ha contribuido mucho, el nivel musical de las orquestas, que en el caso concreto de “La Tentación”, me permito decir que es la mejor que ha pasado por la Feria de Ochavillo en su historia.
El jueves, día inaugural de la Feria, se contó con la actuación de “El Koala” que si bien ha registrado diversas críticas, se acertó por una asistencia importante, poco usual en este día.
Por el contrario, hemos perdido bastante en la llamada Feria de dia, habiendo desaparecido diversos juegos y actividades enfocados a los más pequeños y otros a los mayores.
Un alumbrado del siglo XXI, unas temperaturas que invitaban a la fiesta y al consumo, junto con todo lo demás han contribuido a recuperar una Feria que como todas las de La Colonia, marcaba una tendencia hacia abajo que hoy se corta.